Sugerencias para afrontar la alimentación en el proceso de cáncer. Tuyo, o de tu ser querido. Aecc Cáceres. Y hojas de naranjo.

Sugerencias para afrontar la alimentación en el proceso de cáncer. Tuyo, o de tu ser querido. Aecc Cáceres. Y hojas de naranjo.

Me uno a esa labor tan especial y esencial que realiza la Aecc de Cáceres. En este caso, escribiendo para ellos este artículo desde mi faceta como nutricionista. Y en esta sección del blog de lidiar con el dolor, voy a dedicarles este espacio a todas esas personas que están pasando por un proceso de cáncer en el que su alimentación se está viendo afectada. Igualmente si eres un familiar o amigo de una persona que esté pasando por eso, este artículo es para ti. Para que puedas hacerle llegar esta información de alguna manera. Aunque al leerlo el tiempo verbal esté dirigido a la persona afectada.

Comer, que normalmente es un placer, se puede convertir en un infierno debido a los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos. Y es fundamental que mantengas un buen estado nutricional que posibilite hacer frente a ese tratamiento. Así que, ojalá, con estas sugerencias puedas afrontarlo desde un lugar intermedio, mucho más agradable y que bajo ningún concepto dejes de nutrirte.

Empiezo:

AMBIENTE EN LA MESA

Que la mesa sea un lugar tranquilo en un ambiente acogedor. He querido escribirte esto al inicio de manera intencionada. Estas cosas no se cuentan o se dicen al final. Quizás, de primeras puede parecerte una tontería, pero lo digo por:

Si el acto de comer te desagrada en sí, que no lo haga también el ambiente. Ya que debido a esto podría ser más probable que descuidaras la alimentación o no tuvieses ganas si quiera de sentarte a la mesa.

A veces se utiliza el chantaje emocional con la comida y eso es un juego en el que no se debe entrar. Porque siempre en ese juego pierden todas las partes. Empatía, respeto y asertividad no pueden olvidarse. Porque la mesa no solo es la mesa. Son las palabras que se dicen en la mesa. Cómo se dicen. Cómo te hacen sentir. Entiendo que es queriendo hacer el bien, pero son muy negativos este tipo de comentarios: si no comes me haces daño a mí también, si no comes no te quiero, hazlo por mí. Y se empiezan a mover la culpa, el arrepentimiento, el coraje. Comunica serenamente que no aceptas ese juego, que entiendes la preocupación pero que no te ayuda.

La obligación incita a lo contrario. Si te dicen que tienes que comer esto o lo otro, eso solo hará que no quieras hacerlo para recuperar tu libertad. Aunque sea inconsciente.

Premiarte o que te premien con comer unas natillas después del puré de verduras significa en tu inconsciente que el puré de verduras es un castigo. Y no tiene que serlo. Las natillas son natillas y el puré de verduras puré de verduras. Ninguno es premio y ninguno castigo.

Comiendo se contagian las emociones por el lenguaje no verbal. Si comes con gente que tiene prisas o que come de manera voraz y con ansiedad te trasmitirán eso. Igual que si comes con personas que están calmadas podrías calmarte. Hablar de temas tranquilos; los desacuerdos pueden esperar para otro momento. Elegir comer de manera individual también puede ser una opción.

Una música de fondo que te guste en lugar de las noticias con malas noticias, también es cuidarte y cuidar el ambiente en la mesa.

Y un nuevo mantel con unas copas nuevas para el agua, también es cuidar el ambiente en la mesa. Estos detalles pueden hacer que no compares este periodo de alimentación con el de antes. Es algo diferente. No comparar ayuda a aceptar la situación.

PERDIDA DE APETITO

En este apartado me gustaría desmontarte dos esquemas que tenemos muy arraigados. Uno es: Hay que comer a sus horas. Otro es: Hay que comer lo que debes (cuando posiblemente ese debes está basado en mitos). Así que tienes que tener presente la flexibilidad. Da igual la hora. Cuando tengas ganas. Y pregúntate que te gustaría comer en ese momento o cuál es tu comida favorita. Consiéntete. Pero come.

Algo importante, es aumentar la densidad nutritiva de los platos, es decir que en poco volumen tengamos gran cantidad de nutrientes. Y que sean de calidad. Por ejemplo que en una crema podamos añadir queso, frutos secos o aceite de oliva. En un batido de frutas podamos añadir dátiles. O utilizar rebozados con frutos secos molidos y huevo.

Algunos ejemplos: CREMA DE CALABACÍN, PERA Y QUESO PARMESANO. BERENJENAS REBOZADAS CON UN TOQUE DE MERMELADA.

ÚLCERAS EN LA BOCA

Las cremas de verduras y batidos de frutas pueden ser un aliado porque al batirlas reducen muchísimo su volumen y además evitarás los roces. Aunque quizás no te guste su textura o pensar en ellas por asociaciones negativas, puede que con una batidora más potente te encante la textura de la crema y puede que innovando diferentes cremas te resulte apetecible. Una opción para que no te duela es utilizar pajita y que la comida esté a temperatura ambiente. Además de esto, que tengas una buena higiene bucal antes y después del tratamiento evitará infecciones y mayores complicaciones.

Algunos ejemplos: CREMA DE CALABAZA ADEREZADA CON ACEITE DE OLIVA. BATIDO DE YOGURT CON ANACARDOS.

BOCA SECA Y DIFICULTAD PARA TRAGAR

En el caso que se irradien las glándulas salivales, disminuye la producción de saliva y estará presente este inconveniente. Que bebas agua durante las comidas y que las preparaciones sean jugosas y caldosas te ayudará mucho. Mascar chicle o trozos de fruta puede ayudarte a producir saliva. Y derretir trozos de hielo en la boca durante el día puede aliviarte. También puedes congelar en cubiteras otros líquidos como yogurt, batidos de frutas o zumos; sí, los típicos polos del verano.

Algunos ejemplos: SOPA DE ARROZ TEMPLADA EN CALDO DE PRIMAVERA DE VERDURAS. GUISO TEMPLADO CALDOSO DE GARBANZOS. ALBÓNDIGAS JUGOSAS. COMPOTA DE PERA.

ALTERACIONES DEL GUSTO Y DEL OLFATO.

Con el tratamiento de quimioterapia, se dañan las papilas gustativas. Disminuye el sabor y aumenta el gusto metálico y amargo. Si te pasa sobre todo con carnes y pescado puedes optar por otros alimentos también muy nutritivos como el queso, el huevo o las legumbres. Y utilizar salsas o toques dulces en los platos. Aunque si notas que te desagradan los sabores dulces descarta estos toques. Es probar lo que te funcione a ti.

Es importante, en el momento de la comida, intentar centrar tu atención en otros sentidos que no sean el gusto. Por ejemplo los colores, la temperatura, las texturas. Y en otros detalles: la presentación de los platos, el mantel, las copas para el agua.

Otra estrategia es utilizar alimentos neutros como cuscús, patata, arroz, garbanzos, calabacín, aguacate o queso suaves. Y que los cubiertos no sean de metal.

Algunos ejemplos: SALMOREJO ANDALUZ. ENSALADA DE CUSCÚS Y AGUACATE. HAMBURGUESAS DE CALABACÍN Y GARBANZOS. NATILLAS. FLAN. FRUTAS ASADAS AL HORNO Y DEJADAS ATEMPERAR. TOSTA DE PAN BLANDO CON QUESO DE UNTAR Y AGUACATE. TOSTA DE PAN BLANDO CON QUESOBURGOS Y MERMELADA DE MELOCOTÓN.

NÁUSEAS Y VÓMITOS

Evitar cocinar. Si te pueden cocinar sería estupendo. Evitar olores que te desagraden. Evitar comer alimentos que nos gustan mucho y que sean interesantes nutricionalmente para evitar asociarlos y rechazarlos posteriormente. Deja tus preferidos para otro momento. Esto es muy importante para no cogerles odio. Esperar. Después, líquidos. Después ¿Qué te apetece?

Algunos ejemplos: TORTILLA FRANCESA CON QUESO. ARROZ CON LECHE.

DIARREA

Esperar. Después líquidos, que no leche. Después sólidos poco a poco. Evitar edulcorantes. Si es muy frecuente y continua seguro que tu médico valorará otras posibles opciones de alimentación.

Algunos ejemplos de fácil digestión: MANZANA COCIDA. PATATA ASADA. TORTILLA FRANCESA. YOGURT.

ESTREÑIMIENTO

La motilidad de intestino puede verse afectada por diferentes motivos en el proceso de cáncer y esto suele dar bastante guerra. Quizás tu rutina cambie, la mente se estrese, alguna medicación nueva puede influirte. Así que hay que intentar que de la menor guerra posible, para ello te dejo algunas ideas que ojalá puedan aportarte.

En este momento, es muy valioso cuidar el intestino. Seguro que te suena la palabra probióticos que no son más que bacterias beneficiosas para tu intestino. Las puedes encontrar en el yogurt. O la palabra prebióticos que no son más el alimento de esas bacterias beneficiosas. Los puedes encontrar en la manzana o la patata si las cueces y las dejas enfriar. Las frutas, las verduras, los frutos secos y las legumbres son generalmente buena comida para tus bacterias. Aunque abusar puede ser contraproducente.

Otra cosa que quizás pueda funcionarte es los contrastes de temperaturas bebiendo agua. Beber agua más bien fresquita y luego agua más bien calentita. Así invitarías a tu intestino a moverse.

El aceite de oliva crudo en diferentes preparaciones puede ser un lubricante que además nos aportaría vitaminas y antioxidantes.

Algunos ejemplos: IMAGINA UN SALMOREJO O UNA CREMA DE CALABAZA CON UN CHORRO DE ACEITE POR ENCIMA COMO TOQUE FINAL.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA.

La lactosa es un azúcar que se encuentra en la leche. Para digerirla, contamos en nuestro intestino con una proteína que se llama lactasa; según la cantidad de lactasa que tengamos toleraremos mejor o peor la lactosa y la leche porque podremos digerirla o no. 

El ser humano es el único mamífero que sigue consumiendo leche durante toda su vida, pero realmente nuestro organismo está preparado evolutivamente para hacerlo solo durante el periodo de lactancia. Por eso, poco a poco vamos perdiendo la capacidad de digerir la leche con la edad y la intolerancia a la lactosa es tan frecuente. Pero, la tolerancia depende mucho de la persona y algunas la toleran durante todo su vida sin problemas.

La radioterapia abdominal y algunos fármacos utilizados en quimioterapia pueden incrementar de forma aguda esta intolerancia a la lactosa.

La leche sin lactosa no es más que una leche que nos da el trabajo hecho. Ya tiene cortadita la lactosa en trozos pequeños para que no tengamos que digerirla nosotros. Por eso te sentará bien. Da igual que no tengamos lactasa. Además, el tomar leche es cultural. Solo es una opción. Podríamos vivir sin leche. Estar bien nutridos sin leche. Las leche vegetales también podrían ser una opción.

En cuanto al queso y al yogurt, probablemente puedas tomarlas debido al proceso que ha sufrido la leche su contenido en lactosa es pequeño. Pero depende de tu tolerancia.

Incluso hay muchos procesados que contienen, insospechablemente, lactosa en su composición y si es una intolerancia muy acusada podrían sentarte mal (por ejemplo en un salchichón, que no es un alimento nada recomendable tampoco por otros motivos).

Algunos ejemplos: LECHE DE ALMENDRA CON CACAO PURO PARA DESAYUNAR.

AUMENTO DEL APETITO.

Es muy común la ansiedad por la comida y el aumento del apetito en mujeres con terapias hormonales orales que se prolongan en el tiempo debido al cáncer de mama. Justo lo estoy trabajando en consulta con una super mujer a la que desde aquí le hago un guiño.

Hay dos tipos de claves para superar este inconveniente:

CLAVES EMOCIONALES: La comida es un recurso que todos hemos utilizado en algún momento como refugio para sobrellevar la incertidumbre, la ansiedad, la rabia, la tristeza. Vamos, para lidiar con las penas. Pero es un placer fugaz y no nos soluciona la papeleta, incluso la agrava ya que suelen ser alimentos nada beneficiosos para la salud y luego nos sentimos culpables por actuar contra ese valor tan valioso para nosotros: la salud. No te machaques por ello, es de las primeras cosas que se nos ocurren si no sabemos otras, pero hay que aprender otras para desplazar esta sin prohibirla. Para aprender a gestionar estas emociones asociadas al proceso de cáncer, tienes a tu disposición a las psicooncólogas de Aecc. Te invito a contactar con ellas. También, te propongo experimentar estas 4 maneras de expresar las emociones para que no acaben derivando en comer emocional.

Y, si te identificas con este tema, tengo escrito un artículo que te resultará interesante: Básicos para trascender el uso de bollos suizos como medio de supervivencia emocional para soportar el dolor.

CLAVES NUTRICIONALES: Lo más importante aquí es realizar la compra con la mente fría. Llenar nuestra cocina con alimentos naturales y mantenerla vacía de productos alimenticios procesados, para ponérnoslo fácil. Puedes leer aquí 29 ideas para hacer de tu cocina un templo de salud e Inteligencia nutricional y por qué apuesto por ella. Si no tenemos algo, cuando estemos en casa en un momento más emocional, casi ni pensaremos en ello porque no es una posibilidad real. Tener a mano lo que queramos comer y a tras mano lo que no nos interese comer.

Si te apetece algo dulce, por ejemplo por la tarde para la merienda, puedes calmar ese apetito optando por un alimento dulce como son los dátiles naturales; te aportarán fibra, vitaminas, minerales y podrían satisfacer tu necesidad con solo un par. Sin embargo, si optas por un producto como una chocolatina parecerá que comas lo que comas siempre quieres más y más; esto es por el poder adictivo del azúcar que es uno de sus ingredientes principales. Otra cosa es el chocolate puro, pero cuidado con los engaños del etiquetado de los chocolates. Igualmente, tampoco sería adecuado optar por unas galletas 0% azúcares ya que tendrían gran cantidad de edulcorantes y seguirían incitándote a comer; además de esto estos edulcorantes no son beneficiosos para tu flora intestinal, ni por su íntima relación, para tu sistema inmunitario. Y por si fuera poco lo más probable es que aunque sea sin azúcar y con edulcorantes llevará gran cantidad de grasas poco saludable.

HIGIENE

Extremar las precauciones de higiene porque el sistema inmunitario se encuentra más débil de lo normal. Cocinar muy bien los alimentos. Lavar muy bien las frutas y verduras. Que los lácteos estén pasteurizados.

SUPLEMENTOS

Los suplementos siempre bajo prescripción médica. Los batidos de proteína y proteína en polvo son una opción pero debes hablarlo también con tu médico y nutricionista. Cuando no hay posibilidad de nada de esto, existe la nutrición enteral y parenteral. Podrás nutrirte.

LIBRO

Me parece adecuado citar aquí: Dieta y cáncer. De Julio Basulto y Juanjo Cáceres.

Decirte que puedes consultarme cualquier duda en los comentarios, justo aquí abajo en el blog. Y estaré encantada de atenderte.

Gracias Aecc Cáceres. Por contar conmigo y por haberme enseñado tanto.

(Lo de la hoja de naranjo es solo por la foto de la portada del artículo, que son las hojas del naranjo de mi abuela).

Atentamente,

Eva.

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