4 claves para sentir verdadero placer comiendo tanto lo prohibido sin culpa ni ansia, como lo recomendado sin rechazo ni asco.

4 claves para sentir verdadero placer comiendo tanto lo prohibido sin culpa ni ansia, como lo recomendado sin rechazo ni asco.

No es posible sentir verdadero placer comiéndote un cucurucho helado de cuatro chocolates si estás pensando todo el tiempo mientras lo haces que no lo deberías estar haciendo. Tampoco es posible hacerlo si te lo comes todos los días o te das un atracón de ellos quedando que revientas.

No es posible sentir verdadero placer comiendo yogurt con manzana y nueces si mientras lo haces piensas que es lo que tienes que hacer pero que te gustaría estar comiendo otra cosa. O si tienes asociada la manzana a estar sufriendo porque en otras dietas era tu merienda. Además es muy improbable que lo hagas si lo haces en cualquier sitio descuidando el envoltorio y en un ambiente que no induzca bienestar.

Por ello, voy a darte 4 claves para que puedas hacer tanto lo uno como lo otro. Para que puedas sentir verdadero placer comiendo tanto lo prohibido sin culpa ni ansia como lo recomendado sin rechazo ni asco:

CLAVE 1. ELIMINAR LA DISONANCIA COGNITIVA.

La disonancia cognitiva es que una parte de ti quiere hacer algo pero otra parte quiere hacer la contraria. Hay una lucha. No se siente paz ni tranquilidad.

No pasa nada por hacer eso.

Muchas veces nuestra mente intenta fallidamente pensar: Por una vez no pasa nada. Pero no es sincero y después de hacerlo te sientes mal. Después de comerte la tarta de cumpleaños te sientes mal. Aparece la culpa. La culpa aparece cuando estas transgrediendo una norma consciente o inconsciente. Si en el fondo piensas que mejor que no lo hubieras hecho porque así no podrás adelgazar. Te sentirás mal. Y ese sentirse mal hará que comas otras cosas que tampoco debieras porque ya para qué si nunca voy a conseguirlo.

Tiene que ser un: no pasa nada por hacer eso, pero sincero.

Para que no haya disonancia las dos partes de ti tienen que querer lo mismo. Tiene que ser un quiero y puedo o un no puedo y no quiero.

Quiero y puedo:

No pasa nada en el sentido de que no tengo porque engordar. Demostrarme a mí mi misma que si integro eso que quiero en mi alimentación no habrá esa consecuencia. Ese quiero puede ser una oportunidad para comprobar que no pasa nada y disminuir la ansiedad. En este otro artículo te digo cómo integrar: https://ingenierademivida.com/blog/2021/05/30/te-digo-como-integrar-lo-insano-en-una-linea-base-sana-sin-engordar-y-sin-remordimientos-y-disfruta-de-verano/

O, no pasa nada en el sentido de que si engordo puedo ocuparme de eso en otro momento y tengo plena confianza en mí misma de que me ocuparé de ello y se solucionará.

No puedo y no quiero:

Está delicioso pero no me merece la pena asumir las consecuencias. Y realmente disfruto poniendo límites y diciendo que no. Porque tampoco puedes engañarte aquí, si dices que no queriendo hacerlo luego habrá consecuencias emocionales de tipo: Encima que no me comí eso o si yo lo he hecho todo bien.

Da mucha calma solucionar la disonancia cognitiva.

CLAVE 2. EL PLACER DE HACER ALGO QUE HACE MUCHO QUE NO HACES.

No se siente el mismo placer cuando se hace algo todos los días que cuando se hace después de un tiempo.

No sientes el mismo placer comiendo helado si lo haces diariamente que si lo haces de vez en cuando. Si lo haces cada día, el placer disminuye de manera considerable hasta el punto de no apreciarlo. Se acaba haciendo de manera automática como rutina y el paladar simplemente se acostumbra y no se asombra. Para sentir placer intenso el paladar tiene que asombrarse.

O por ejemplo el placer de comer tomates de la huerta en verano después de estar todo el invierno sin hacerlo. O consumiendo los que no saben a nada. La naturaleza hace que tengamos que descansar de los alimentos hasta la próxima temporada y que cuando llega la temporada te mueras de placer al comer los tomates. Sé que hoy en día se puede comer de todo en todas las épocas del año, pero lo primero es que sus características organolépticas se ven seriamente resentidas y lo segundo es que no se apreciarían de la misma manera. Es una forma de no aburrirse y es una forma de mantener el gusto por los alimentos debido que el placer de hacer algo que hace mucho que no haces es muy superior al placer de algo continuamente.

Pero con alimentos insanos, los que no nos da la naturaleza, realmente el trabajo está en experimentar la diferencia de hacerlo diario u ocasional y comparar el placer. Y en valorar si quiero acostumbrarme para ya hacerlo sin darme cuenta y no sentir ni placer o si quiero un subidón de vez en cuando. Ese subidón solo es posible si es de vez en cuando. Así no merecería la pena. Al poner en la balanza que diariamente no aporta demasiado placer con el me hace daño en el sentido de engordar o en el sentido de que es malo para mi salud dejarías de hacerlo continuamente.

Por ejemplo, llevaba comiendo una temporada por las tardes siempre un par de magdalenas y las he dejado de comer porque ya me había habituado y no sentía placer haciéndolo, para algún día después de un tiempo volver a sentir ese placer que se perdió en el hábito. Dije: basta, no me merece la pena. Cuando se deja de sentir placer hay que poner distancia para poder volver a sentirlo pasado un tiempo.

CLAVE 3. CREAR ASOCIACIONES POSITIVAS CON ALIMENTOS SANOS.

Crear asociaciones positivas con alimentos sanos en momentos especiales. Un momento especial es un momento emocionalmente positivo. Solemos tener muchos momentos especiales asociados a preparaciones culinarias o alimentos insanos pero pocos momentos especiales asociados a alimentos sanos. Es más, tenemos asociados malos momentos con alimentos sanos.

Eso ya es casi imborrable. Pero podemos generar nuevas rutas neuronales en nuestra cabeza, podemos generar nuevos aprendizajes. Podemos generar nuevas asociaciones positivas con alimentos sanos.

Y eso es muy interesante porque nos encanta vivir momentos especiales con la comida y a través de la comida. E imagina si fuera a través de alimentos que nos nutren. Disminuiría el consumo de alimentos que no nos nutren.

Para que funcione, esos momentos especiales tienes que asociarlos a preparaciones muy concretas. Imagina que siempre que vienen invitados a comer a la terracita de casa preparas ensalada de rúcula, pera y anacardos. Imagina que siempre que ves un capítulo de la serie que estás viendo la acompañes de una macedonia tropical de piña y mago.

Eso son asociaciones positivas con alimentos sanos, más allá de las pizzas y más allá del bote de helado. Qué también. Pero también nuevas.

CLAVE 4. EL AMBIENTE Y EL CONTEXTO CUANDO SE COME SANO.

Se cuida mucho el ambiente y contexto cuando comemos fuera de casa o en nuestra propia casa cuando vienen invitados. Además esos días y en esos momentos normalmente suelen tomarse alimentos y preparaciones o alimentos que quizás no sean las mejores elecciones nutricionalmente hablando. Y ambas cosas son perfectas así. Porqué no. Pero sería muy interesante dar un lugar en este tipo de eventos a algún o algunos alimentos sanos también. Para crear esa asociación entre alimento sano y momento especial, celebración, vínculo social.

Así que por ejemplo cuando lleguen invitados a casa es perfecto una tabla de diferentes tipos de quesos pero yo incluiría unas uvas negras, algunos arándanos y algunas bolas de melón y calabaza.

Además de eso, muy relacionado con el apartado anterior, en el día a día que es cuando se suelen introducir más alimentos nutricionalmente acertados para nosotros los humanos no se cuida el contexto ni el ambiente. Por eso creo que sería muy positivo empezar a hacerlo a partir de ahora. Aunque sea un día al azar. Pero tener en casa unas velas, unos bols chulos para ensaladas y otros para el yogurt con frutas, frutos secos, bayas y semillas. Tener nuestros platos estrella sanos para diario en esos recipientes especiales, manteles, música de mulan rourse y con una iluminación espectacular. El agua en copa.

CUIDAR EL ESPACIO Y LOS DETALLES EN LA MESA CUANDO SE COME SANO ES ESENCIAL PARA DISFRUTAR COMIENDO SANO.

PARA FINALIZAR:

Así que si dejas a un lado la lucha de la disonancia cognitiva, te demuestras que el placer de hacer de algo que hace mucho que no haces es incomparable al de algo que se hace todos los días, empiezas a hacer asociaciones positivas con alimentos sanos y cuidas el ambiente y el contexto cuando comes en casa diariamente comida sana; BAJAR DE PESO EN VERANO ES POSIBLE.

Si sigues el pensamiento no puedes comer eso porque engorda el deseo hacia eso aumentará considerablemente hasta tener que comerlo con mayor frecuencia y cantidad que si te lo permitieses integrándolo en tu alimentación. Si te sigues conformando con el placer mediocre que te ofrece comer helados mediocres todos los días en lugar de comerte tu magnum preferido de vez en cuando sintiendo un subidón. Si solo te quedas con que los alimentos insanos son positivos y están unidos a recuerdos positivos. Y si solo asocias la comida que no es la más recomendada con un ambiente y contexto agradable. SUBIR DE PESO EN VERANO ES POSIBLE.

Anímate a poner en práctica estas cuatro claves.

Atentamente,

Eva.

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