4 placeres de verano que tienen que ver con comida y 4 que no tienen que ver. Últimas veces de la temporada.

4 placeres de verano que tienen que ver con comida y 4 que no tienen que ver. Últimas veces de la temporada.

La comida es un placer, pero no todos los placeres son comida. La comida es muy importante. Comer nos hace felices. Y es una parte importante de nuestras vidas ya que día a día nos encontramos frente a ella y no podemos ni escondernos ni esconderla. Pero nuestra vida no puede girar en torno a ella. Porque de esa manera, el placer se torna a sufrimiento. Tenemos que aprender a relacionarnos con la comida de manera positiva. Y para eso tenemos que sentir placer con infinidad de cosas más. Y con ella, por supuesto. Si estamos pensando todo el día en comida y nunca es suficiente, no podemos vivirla con calma ni con disfrute. La clave es que la comida no lo sea todo. Que solo sea una cosa más.

La comida deja de ser un placer y se torna a sufrimiento cuando empieza a ser una adicción. Las señales que nos indican que somos adictos a ciertas comidas hiperpalatables son las mismas que en otro tipo de adicciones con otro tipo de sustancias. Y estas señales son las siguientes:

-Un adicto niega serlo o le cuesta reconocerlo. Lo típico de: No, si yo tampoco como tanto. O si yo no estoy para lo que como.

-La sustancia deja de tomarse por el placer que reporta y comienza a tomarse para evitar el malestar que supone no tomarla. Lo típico de: Necesito algo dulce. O lo de no disfruto comiendo, como sufriendo pero no soy capaz de dejar de comer.

-Cada vez se necesita más porque menos sabe a poco. Lo típico de: Siempre tengo hambre o estoy todo el día pensando en comida.

-Y ya no sientes la resaca física que produce comerlos. Lo típico de: Me sienta bien comer así (de mal).

-Si no se come se siente nerviosismo o mala leche y no se para hasta que se hace. Se tiene mono. Lo típico de que como no comas tus galletas con leche antes de dormir no duermes.

-Pone límites a tu vida y a metas que quieres conseguir en tu vida. Lo típico de: Quiero comer sano para sentirme bien, pero nunca lo consigo. O no consigo adelgazar y si lo hago recupero mi peso y eso me impide estar en calma y tranquila, siempre vivo luchando. Digo que no a un plan de comer fuera porque no me lo puedo permitir ya que engordaría pero luego me da el arrebato y la ansiedad y como todo lo que pillo en casa cualquier tarde.

-Otros placeres no te producen placer. Lo típico de: Como por todo o lo pago todo con la comida. Lo bueno y lo malo.

-Los pequeños placeres de la vida no te dan placer, necesitas lo artificial. No disfrutas con el café solo o con el cacao puro. Necesitas el café con azúcar o el cola cao. Y no es que lo placeres artificiales no estén bien (no me malinterpretes) es que si solo obtienes placer con ellos te harás adicta a ellos.

Hay que llegar al punto de un cola cao bien cargado cualquier día que delicia. Lo hago y disfruto el subidón pero que mal me sienta (resaca) prefiero el placer del cacao puro diariamente que me sienta bien. Si no sienta mal eres adicto. Si no te sabe dulce eres adicta porque te has habituado. Y necesitarías deshabituarte o desintoxicarte, para después de un tiempo, tomarlo y decir: joder, ¡cómo no podía sentirlo tan dulce!

PERO TRANQUILA.

En cierta medida todos hemos sentido eso. Cuando tenemos dulces en el cajón o helados en el congelador no podemos dejar de pensar en ellos y no paramos hasta que no los comemos. Y queríamos más y más y todos los días. Y no es que tengamos algo patológico y algo que no podamos aprender a llevar de manera positiva tanto para el cuerpo como para la mente. Es normal a todos nos gusta lo bueno y a todos nos cuesta desprendernos de lo bueno. Pero tenemos que aprender a dar tregua a nuestro cuerpo, a darnos descanso y a no dejar que nuestra mente nos gobierne.

La comida es un placer pero a veces los placeres no atrapan y dejan de ser placer. Se tornan a sufrimiento. Las claves para que la comida sea un placer y no se torne a sufrimiento son:

PRIMERA: UNA DE LAS CLAVES ES QUE LA COMIDA SEA UN PLACER MÁS, PERO NO SEA EL ÚNICO. AL DAR ESPACIO A OTRAS COSAS INEVITABLEMENTE DESPLAZAMOS EL EXCESO DE NECESIDAD DE PLACER COMIENDO.

SEGUNDA: OTRA DE LAS CLAVES ES SENTIR PLACER CON LA COMIDA NATURAL  PARA PODER DAR ESPACIO AL PLACER ARTIFICIAL SIN QUE ESTE GANE TODO TU TERRENO.

TERCERA: Y OTRA ES QUE LA COMIDA SEA UN PLACER INDEPENDIENTE A UN SUFRIMIENTO. ES DECIR, CUANDO COMEMOS PARA SOBRELLEVAR UNA PREOCUPACIÓN LA COMIDA PASA DE SER PLACER A UN FALSO PLACER O INCLUSO UN SUFRIMIENTO. HAY QUE APRENDER A GESTIONAR LAS EMOCIONES DE MANERA INDEPENDIENTE. TRANQUILA, TODOS HEMOS COMIDO Y COMEMOS EN ALGÚN BAJON PERO NO PUEDE SER LA ÚNICA ESTRATEGIA NI UTILIZARLO DE MANERA CRÓNICA PORQUE TE PASARÁ FACTURA POR MUCHOS LADOS. UN CUERPO RESENTIDO Y EMOCIONES INEXPRESADAS QUE ACABARÁN SALIENDO CON MÁS FUERZA.

Por todo esto quiero dejarte estas ideas de placeres de verano. Algunos que tengan que ver con comida y otros no. Para que tu atención esté puesta en más cosas y para que puedas disfrutar de la comida con mesura. Porque si el verano se reduce a comer mucho y mal porque estoy de vacaciones no vas a disfrutar, vas a sufrir. Además dentro de los placeres que son de comida he introducido placeres sencillos que no solemos apreciar pero que marcan la diferencia. No hace falta atiborrarse todo los días de verano para disfrutar de la comida, de hecho si lo haces no vas a disfrutar ni de la comida ni de otras cosas porque te sentirás mal tanto física como mentalmente.

Menos es más. Los pequeños detalles son los que nos hacen felices. Relacionados con la comida y no relacionados con la comida. Me quedo con eso y ahora sí, te dejo por aquí expuestos algunos de mis placeres de verano.

4 PLACERES QUE TIENEN QUE VER CON COMIDA.

PLACER 1. Café con hielo.

PLACER 2. Helado de pistacho.

PLACER 3. Una cena al aire libre con una tabla de quesos, fuet, uvas negras, moras y anacacardos.

PLACER 4. Agua cuando se tiene sed.

4 PLACERES QUE NO TIENEN QUE VER CON COMIDA.

PLACER 1. Sentir la piel de gallina al salir del agua y sentir el calor del sol al secarse.

PLACER 2. Hidratarse la piel.

PLACER 3. Ponerse un vestido de espalda al aire.

PLACER 4. Tirarte a ver las estrellas sin quedarte helada.

Ya estamos a finales de Agosto y serán las últimas veces de la temporada. Pero no la última vez, el verano volverá.

Felices últimas veces de verano.

Atentamente,

Eva.

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