Otoño

El secreto para comer de todo en Navidad y que tu cuerpo-mente estén bien. Te lo cuento.

Sé que navidades es sinónimo de agobio para muchas de las personas a las que acompaño, en referencia a la alimentación.

En palabras literales: 

«Veo tantos pecados encima de la mesa que me agobio porque quiero comérmelos todos pero no puedo comerme ninguno» 
«De tantas ganas que tengo de comer cuando lo hago el ansia no me deja disfrutar por qué cuando me doy cuenta ya se ha acabado»
«Me siento observada y juzgada. Si como por qué como y si no como porque no como»
» Quiero tener el control pero al final las ganas me pueden. Me siento mal conmigo misma»

Por eso quería finalizar el año con este artículo como regalo. Porque creo que puede calmarte y ayudarte. Y porque quiero agradecerte que estés ahí.

 A ti, que decidiste unirte a ingeniera de mi vida suscribiéndote gratis al blog y leyéndolo mes a mes un nuevo artículo de psicoalimentación. A ti, que decidiste seguirme en Instagram e ir descubriendo que hay otras maneras de vivir la alimentación. A ti, que decidiste confiar en mí para hacer sesiones online personalizadas y revolucionar la manera de entender y sentir tu alimentación. Y a ti, que me lees en este momento por primera vez.

Gracias.

El secreto es:

Usar la inteligencia emocional.

Por un lado encontrar un punto de equilibrio entre la razón y la emoción. Entre lo que debo y lo que quiero. Y por otro lado encontrar los puntos comunes entre la razón y la emoción. Es decir lo que debo y quiero a la vez.

Si lo que te ocurre es que: por un lado quieres comer todo lo que supuestamente está prohibido y sientes ansia por ello 
pero por otro lado no puedes permitirte comer nada de eso porque engorda y quieres adelgazar…

Estás experimentado el malestar que genera la disonancia cognitiva. Y qué es esto. Pues que hay una lucha entre lo que piensas y lo que sientes. Y tienes que llegar a acuerdos. Si lo consigues, estarás en paz y podrás disfrutar de todo y comer de todo.

Lo que quiero es que en lugar de que tú razón y emoción se griten, se comuniquen y respeten para satisfacer las necesidades de ambos.

Cómo. 
Pues te ofrezco tres estrategias.

Encuentra el punto de equilibrio razón-emoción con estas dos estrategias básicas:

Una. Buscar puntos medios. El típico ni para tí ni para mí. Imagina que tú razón te dice no debes comer ni una pizca de turrón de chocolate suchard después de cenar y que tú emoción te dice me apetece comerme media tableta de turrón de chocolate suchard después de cenar un sándwich de paté de aceitunas, pues el punto medio sería comerte un cuadrado de turrón de chocolate suchard después de cenar un sándwich de paté de aceitunas.

Dos. Seleccionar puntos opuestos. El típico hoy para tí mañana para mí. Siguiendo con el mismo ejemplo de que tú razón te dice no debes comer ni una pizca de turrón de chocolate suchard y que tú emoción te dice me apetece comerme media tableta de turrón de chocolate suchard, seleccionar los puntos opuestos sería hoy mi cena va a ser un sándwich de paté de aceitunas y ya. Y mañana mi cena va a ser comerme directamente media tableta de chocolate suchard y ya.

Apóyate en los puntos en los cuales tú razón-emoción ya están de acuerdo con esta estrategia:

Tres. Buscar los puntos comunes. El típico yo gano tú ganas. No es posible oponer el deber al placer cuando el deber es placer. Funciona de manera fluida. No hay que ponerse de acuerdo porque ya se está de acuerdo. Pero no sé contemplaba ni valoraba. La mente cuando se bloquea, no contempla las mejores opciones. Y la disonancia cognitiva de la que te hablaba al principio y que tú sientes, causa bloqueo. Imagina cenar una de las noches ensalada de brotes verdes con manzana y pipas de girasol más una onza de chocolate lindt excellence 90% cacao. E imagina cenar una de esas noches crema de puerro y manzana con guarnición de pipas de girasol más una onza de chocolate lindt excellence 90% cacao. Deber y placer a la vez.

Usa las tres.

Piensa en una persona a la que pueda ayudarle leer este secreto. Me gustaría que fuese un secreto a voces. Y tú regalo para esa persona. Por favor, comparte este artículo y ayúdame a que el proyecto ingeniera de mi vida siga creciendo.

Gracias por todo y mis mejores deseos,

Eva.

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Huellas emocionales de estar a dieta toda la vida. Y cómo borrarlas para siempre.

Las personas que llegáis a mí, lo hacéis después de haber hecho muchas dietas a lo largo de vuestra vida o al menos un par de ellas que os marcaron. Conviviendo siempre con el ciclo de primero estar reprimidas del placer de comer constantemente para segundo comer como si no hubiera un mañana. Eso, os ha dejado huellas tanto físicas como mentales. Me centraré aquí en estas últimas.

Las llamo huellas emocionales de estar a dieta toda la vida.

Lo primero es asumir estás huellas emocionales están y lo segundo es trabajar para borrarlas. Después de esto, es cuando será posible la realidad que quiero para ti: Que disfrutes comiendo sano en el día a día sin sentirte a dieta. Y que disfrutes comiendo algún capricho insano sin ansia ni remordimientos. Bajar a tu peso natural solo será una consecuencia inevitable. Es decir, también será posible la realidad que tú tanto ansias: Adelgazar de manera consistente en el tiempo.

Sin más, las Huellas:

AUTOESTIMA POR LOS SUELOS 

Después de varios fracasos es normal tener el pensamiento de no soy capaz. Y es normal sentir frustración. Pero varios fracasos consecutivos son muy valiosos si no te los tomas de manera personal. Te están indicando que ese no es el camino, que no intentes lo mismo más veces porque será un nuevo fracaso. Te están indicando que el camino es otro. 

Por otro lado, siempre me decís: quiero hacer dieta para quererme más. Y como no lo consigues, nunca te quieres. Y a esto también hay que darle la vuelta.

CANSANCIO EMOCIONAL

La sensación de estar agotada. La sensación de estar toda la vida recortándome de esto, de aquello y encima cada vez con más peso. Sensación de impotencia. De desesperación. Descansar es la clave.

RECHAZO A CIERTOS ALIMENTOS.

De los que te has aburrido. O porque los asocias a sufrimiento y castigo. Hoy me toca comer tal, es una imposición. Tu inconsciente lo interpreta como castigo. Lo bueno es que se pueden crear nuevas asociaciones. Con un nuevo ambiente, con una nueva receta, con una persona.

ANSIEDAD POR OTROS CIERTOS ALIMENTOS.

Todo el día pensando en comer. Lo que sea, sobre todo lo que te has prohibido anteriormente. No poder tener nada excepcional en casa porque no quedas tranquila hasta que no le das fin. Experimentar el permiso de esos alimentos y el sentir placer con también con otros es lo que marcará la diferencia.

RABIA. SENTIMIENTOS DE CULPA, VERGÜENZA.

Piensas que es injusto que otros puedan comer todo lo que quieran. Te sientes mal cuando comes algo que no debes. Te avergüenzas de tí misma después de comer algo a escondidas para que no te juzguen. Necesitas otra perspectiva que te haga sentir mejor.

Para borrar estás huellas y construir tu nueva realidad, sé ingeniera de tu vida. Escríbeme a quieroser@ingenierademivida.com.

Es posible.

Eva.

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